
Por qué hay que verla
El director de The Boy: La Maldición de Brahms y La Huérfana: Primer Asesinato vuelve a traernos una cinta de terror donde una fiesta pagana será el comienzo de la mayor de las pesadillas.
Cada año, Berrow (un pequeño pueblo inglés) celebra un festival de otoño para dar gracias por la cosecha. Los lugareños se visten con disfraces extravagantes y una figura enmascarada conocida como el Señor del Caos los dirige para expulsar a Gallowgog, un espíritu maligno. Este año, la pequeña Grace ha sido elegida para interpretar al Ángel de la Cosecha. Al anochecer, una procesión lleva a los habitantes hasta un campo ceremonial donde arden tres grandes hogueras y Rebecca pierde la pista de Grace entre la multitud. Temiendo que se haya adentrado en el bosque, Rebecca la busca en vano, pero su hija ha desaparecido.
Gallowgog es un antiguo demonio que se cree que ronda la zona. Mientras que Tom de Ville (guionista) investigaba las creencias paganas británicas para la película, se topó con el concepto del ‘Señor del Desorden’, maestro de ceremonias anárquico que solía supervisar las antiguas festividades paganas. “Me di cuenta de que un ‘Señor del Desorden’ era, en muchos sentidos, una figura opuesta e igual a la de un sacerdote: una figura que podía transformar por completo la fe e impulsar a la gente a hacer cosas terribles en su nombre”.
El director William Brent Bell recuerda su primer acercamiento a Ritos Ocultos, material que fue entregado por el productor James Tomlinson junto con una nota que decía “Esto es bueno”. Después de leer las primeras páginas, Bell pensó que James estaba en lo cierto. “Me cautivó la inquietante mitología pagana de Tom con imágenes impresionantes que enmarcaban este drama sobre una niña desaparecida. En mi experiencia, es raro encontrar un material tan bien escrito y maravillosamente oscuro. Mi cabeza daba vueltas con ideas sobre cómo hacer esta película y estaba sumamente ansioso por hacerla”.