Por qué hay que verla
Ilona, al borde de la treintena, decide sentar la cabeza e irse a vivir con su novio. Pero cuando empieza la reforma de su edificio y conoce a Oleg, un obrero ucraniano, sus cimientos empiezan a tambalearse.
Es la primera película de la lituana Gabrielė Urbonaitė, una comedia romántica con crisis existencial y la guerra de Ucrania de fondo.

