Por qué hay que verla
Paula Ortiz, la estupenda directora de propuestas tan interesantes como La novia (2015) o La virgen roja (2024) dirige un documental producido por Vatican Media del Dicasterio para la Comunicación, la Fabbrica di San Pietro y la productora española AF Films, que nos propone un viaje que mezcla fe, historia y arqueología.
El guía de este trayecto es el actor Chris Pratt y junto a él nos embarcamos en un fascinante viaje a la Necrópolis Vaticana, que se encuentra bajo la Ciudad del Vaticano y contiene tumbas que datan del siglo I al IV d. C., a profundidades que varían entre los 5 y los 12 metros bajo la Basílica de San Pedro.
El actor estadounidense y estrella gracias a las sagas Jurásica y Guardianes de la galaxia, ha declarado en varias entrevistas que es creyente y que no se avergüenza de su fe y de su profunda comprensión en el poder de la oración. «La primera vez que me acerqué al altar de la iglesia, me arrodillé y lloré, era un niño. La siguiente vez, todavía era un niño, tenía 19 años. Y la siguiente vez, tenía 30. Dije: Dios, sálvame en este momento y te daré mi vida. Y entonces lo hizo, y me liberé del peso de mi vergüenza, mi culpa y mi pecado».

