Por qué hay que verla
En la nueva película de Fernando Franco, Alberto San Juan se mete en la piel de Manuel, un sacerdote muy apreciado en su parroquia, que está a punto de colgar los hábitos y empezar una nueva vida. Sin embargo, cuando su pasado amenaza con salir a la luz, se verá obligado a afrontar el peso de sus propias acciones. Comienza, así, un viaje sin retorno en el que desafiará abiertamente a la institución que lo protegió.

