Por qué hay que verla
El nuevo thriller dirigido por Jean-Paul Salomé (Un blanco fácil, Mamá María), inspirado en la vida de Ceslaw Bojarski, el célebre falsificador que en la Francia de los años 60 alcanzó una notoriedad extraordinaria gracias a sus réplicas de billetes de 100 nuevos francos Bonaparte. La precisión de sus copias era tal que llegó a ser conocido como “el Cézanne de la moneda falsa”.
A medio camino entre el thriller histórico, el biopic y el relato de persecución, reconstruye la historia de un hombre marcado por la clandestinidad, la obsesión por la perfección y el deseo de reconocimiento. A través de la figura de Bojarski, la película aborda temas como la identidad, la soledad del creador, la huella de la posguerra y el límite difuso entre el talento artístico y el delito.
Salomé impregna la película de una atmósfera que se inspira directamente en el cine francés de los años 1950-1970, tomando como referencia películas de Jean-Pierre Melville como Círculo Rojo (1970), El silencio de un hombre (1967) o Crónica negra (1972) pero también clásicos estadounidenses como Casino, de Martin Scorsese (1995), El Padrino, de Francis Ford Coppola (1972) o incluso El puente de los espías, se Steven Spielberg (2015)
El director se vio completamente atraído por la historia de Bojarski y menciona cómo se sintió identificado con su soledad: “Ese momento en el que crea, en el que descubre. Su necesidad de encerrarse en un lugar cerrado. De niño, yo sentía esa necesidad de aislarme del mundo para jugar. Esa sed de aislamiento me llamó la atención de inmediato. Por eso quería rodar todas las escenas en las que trabaja, quería mostrar el aspecto técnico de su fabricación, compartir la minuciosidad de su arte. Su soledad era un tema fundamental. La necesidad de esconderse y la necesidad de reconocimiento me hacen sentirme cercano a él.”
SINOPSIS
París, posguerra. Jan Bojarski, un refugiado polaco, es conocido en el submundo como el «Cézanne de la falsificación». Durante quince años, mantiene una doble vida impecable: mientras su familia hace vida normal en casa, él fabrica en un cobertizo artesanal billetes de una precisión tal que logran burlar los controles del Banco de Francia. Esta maestría técnica lo convierte en la obsesión del comisario Mattei, iniciando una cacería humana que, para ambos, dejará de ser una cuestión de ley para convertirse en un duelo personal.

