Por qué hay que verla
Narra la historia de una directora de una residencia de ancianos, Marie-Lou, que se esfuerza por implementar una filosofía de atención innovadora basada en escuchar y respetar a los residentes, a pesar de la resistencia de algunos miembros de su personal. Su encuentro con Mari, una directora japonesa que lucha contra el cáncer, cambiará su vida para siempre. Tras forjar una profunda amistad, ambas mujeres se embarcan juntas en una lucha para «hacer posible lo imposible».
Un encuentro casual en París que forjará un vínculo espiritual tan inesperado como transformador que llevará a explorar a sus dos protagonistas la profundidad de la conexión humana frente a la fragilidad de la vida.
En palabras del aclamado cineasta: «Es importante tener tiempo para enfrentarse a uno mismo. Quizá la película nos brinde ese tiempo«.
La película fue galardonada en el Festival de Cannes con el Premio a la Mejor actriz, otorgado ex aequo a las dos protagonistas de esta profunda historia de amistad: Virginie Efira y Tao Okamoto.

