Shirley MacLaine, Tippi Hedren y Angela Lansbury, tres actrices alrededor de El exorcista

Chris MacNeil, la famosa actriz que rueda una película en Washington D.C. y al mismo tiempo vive angustiada porque últimamente su hija adolescente Regan se está comportando de una manera extraña y agresiva, terminó con los rasgos de Ellen Burstyn. Esta madre coraje de El exorcista (1973) fue pasando por diversas candidatas antes de caer en Burstyn. Anne Bancroft estuvo en todas las listas, pero se quedó embarazada de su hijo Max Brooks. El bebé nació el 22 de mayo de 1972 y con los años se convirtió en escritor de la novela Guerra Mundial Z. También Jane Fonda estuvo en la lista de candidatas, aunque la primera opción de Warner Brothers y William Friedkin siempre fue Audrey Hepburn. La estrella puso como condición que la película se rodara en Roma (o por lo menos las escenas en las que ella aparecía), donde residía con su marido, el psiquiatra italiano Andrea Dotti, pero esa era una exigencia imposible de aceptar.

Pero hay una cuarta actriz de la que poco se habla y que, además de ser candidata para interpretar a Chris MacNeil, sirvió de modelo para el personaje. Efectivamente, William Peter Blatty era amigo y vecino en Georgetown de Shirley MacLaine y se inspiró en ella y en la relación de la estrella con su hija adolescente, Sachi Parker, para moldear algunos rasgos de las ficticias Chris y Regan MacNeil. Es más, la foto de la portada original del libro es una imagen distorsionada del rostro de Sachi. Hasta el apellido es similar: “MacNeil” “MacLaine”.

Ellen Burstyn

Nota aparte: Sachi es sobrina de Warren Beatty y Annette Bening y prima hermana de Elle Beatty, Lizzie Borden en la cuarta temporada de Monster. Además, fue actriz, con apariciones en Regreso al futuro (1985), ¿Qué pasó anoche? (1986), Peggy Sue se casó (1986) y Malas influencias (1990), donde era la vecina de James Spader.

Shirley MacLaine siempre ha estado muy orgullosa de haber servido de modelo para la madre de El exorcista, y por eso también recuerda que fue una candidata con posibilidades para hacerse con el personaje. Tenía ventaja, al fin y al cabo.

Shirley MacLaine con Barbara Trentham en La posesión de Joel Delaney

Nota aparte: MacLaine también estuvo a punto de ser la madre de familia que lucha contra otras fuerzas diabólicas en Poltergeist (1982). En este caso, rechazó la propuesta porque le interesaba más ser Aurora Greenway en La fuerza del cariño (1983). Tenía razón porque esa interpretación le valió el primero y único Oscar de su carrera.

Un escritor entra en un cine y le cambia la vida

William Peter Blatty empezó en el mundo del cine de la mano de un genio. Blake Edwards y él colaboraron en los guiones de A Shot in the Dark (El nuevo caso del inspector Clouseau) (1964), ¿Qué hiciste en la guerra, papi? (What Did You Do in the War, Daddy?) (1966), Gunn (1967) y Darling Lili (1970). Entonces, un día de 1968 fue al Mann’s Chinese Theater de Hollywood para ver La semilla del diablo (Rosemary’s Baby). Cuando salió, estaba conmocionado con la historia ideada por Ira Levin. “Esa es la clase de libro que me gustaría escribir. Yo podría hacer algo así”.

En lo que fue un radical cambio de registro, Blatty abandonó las comedias y empezó a trabajar en una historia de terror, basada en el exorcismo real a un niño de 13 años ocurrido en 1949. Se pudo tomar un año sabático gracias al dinero que había ganado en un concurso de televisión que presentaba Groucho Marx. Blatty ganó 10.000 dólares y cuando Groucho le preguntó qué pensaba hacer con el dinero, respondió que iba a escribir una novela. La idea era un true crime al estilo A sangre fría (In Cold Blood) de Truman Capote, pero en su investigación se encontró con que todo lo relacionado sobre el caso del niño Roleand Doe en Georgetown estaba sujeto a un silencio total. Los sacerdotes jesuitas que participaron o sabían del suceso mintieron o no contestaron. Entonces Blatty cambió de estrategia y decidió escribir un relato pulp, una historia de terror ficticia pero muy pegada a la realidad. Con esa premisa se hizo la novela y la película. Como escribió Jason Zinoman “El exorcista se toma en serio a sí misma”. Blatty aceptó a William Friedkin como director porque era conocido por sus documentales y “por encima de todo, lo que la ficción de mi novela necesitaba era alguien capaz de conferir a la película una sensación de realidad”.

La casa en la que William Peter Blatty se refugió durante 10 meses para escribir la novela era de la actriz Angela Lansbury. “En enero de 1968, alquilé una cabaña en Lake Tahoe para empezar a escribir una novela sobre la posesión demoníaca en la que llevaba muchos años pensando. De hecho, me había sentido impulsado a ella: era escritor de novelas y guiones cómicos como A Shot in the Dark, y ningún estudio quería contratarme para nada que no fuera cómico. Luego abandoné la cabaña y me instalé en una casa de huéspedes rodeada de mapaches en las colinas de Encino, propiedad de una antigua estrella de la ópera húngara que había comprado Angela Lansbury”. No es la única conexión de la encantadora Jessica Fletcher con el demonio. Su hija Deirdre cayó en las garras de Charles Manson y se unió durante un tiempo a La Familia. La actriz cortó por lo sano, dejó de trabajar un año para centrarse en su familia y se mudó a Irlanda para romper el peligroso vínculo de su hija con la banda de asesinos.

Entonces entró en escena otra famosa actriz. William Peter Blatty era muy amigo de Shirley MacLaine, pero mucho más de Tippi Hedren. El escritor y la musa de Hitchcock se llevaban tan bien que incluso uno de los leones que tenía la actriz en esa especie de zoo / rancho particular que montó junto a su marido, Noel Marshall, se llamaba Billy en honor al escritor. 

En esa época, Tippi estaba casi retirada del cine y centrada en la naturaleza y en los animales salvajes, su nueva pasión. Fue entonces cuando Blatty le enseñó a su amiga una copia de su novela todavía inédita El exorcista. Tippi la leyó y le pareció fantástica, así que entusiasmada se la pasó a su marido, que en esa época era agente. La idea era que Noel moviese sus contactos para ayudar a Blatty, tanto en el mundo literario como en el cinematográfico para una posible adaptación. La novela se publicó en 1971 y se convirtió en un éxito de ventas. En su salto al cine, Marshall aparece acreditado como Productor Ejecutivo y se suponía que debía recibir el 15% de las ganancias. Pero cuando la película se convirtió en un éxito sin precedentes (es una de las más taquilleras de la historia del cine), Blatty se negó a repartir nada con Marshall, ya que nunca se llegó a firmar un contrato.

Marshall demandó a Blatty y el litigio se prolongó durante años, hasta que se llegó a un acuerdo extrajudicial. Fueron años difíciles para Hedren y Marshall, ya que necesitaban el dinero para mantener su rancho de grandes felinos y para financiar su gran sueño, la película El gran rugido (1981). La pareja terminaría divorciándose. Muchos años después, Blatty se encontró con Hedren en una fiesta y fue a saludarla. Ella se dio la vuelta sin mirarle a la cara.

Roleand Doe hace mutis por el foro

Roleand Doe desapareció del relato y en su lugar apareció Regan, una niña cuya madre es una actriz de éxito. Blatty tenía una actriz de éxito cerca y mucho de lo que vio en la dinámica entre Shirley MacLaine y Sachi Parker lo utilizó para crear a Chris MacNeil y a su hija.

Por eso es normal que Shirley MacLaine se sintiera como si le hubieran robado el papel. También es posible que se arrepintiese de haber aceptado protagonizar La posesión de Joel Delaney, en 1972, un año antes del estreno de El exorcista. Esta película basada en una novela de Ramona Stewart empieza con dos hermanos, ella separada y madre de dos hijos, él un tanto despistado con una vida disoluta. Ella es Shirley MacLaine y el hermano al que protege un debutante Perry King (en una entrevista dijo que su compañera de reparto le ayudó bastante porque era tan inexperto que ni siquiera sabía lo que significaba una «marca»). Cuando él empieza a hablar en español, las cosas se complican porque no sabe el idioma. La sirvienta hispana (interpretada por la actriz de Puerto Rico Miriam Colon, la madre de Al Pacino en El precio del poder (1983), se mosquea y se larga de la casa a las primeras de cambio, dejando a la protagonista, Norah Benson, sola al cuidado de dos hijos pequeños y un hermano problemático que se codea con delincuentes. Entonces, la policía se acuerda de un asesino en serie puertorriqueño que mató y decapitó a varias chicas años atrás y la película se adentra en el terreno de la magnífica Líbranos del mal (Deliver Us from Evil) (2014) y de El exorcista III (1990), dirigida por William Peter Blatty y basada en su novela Legion, que se publicó en 1983. Norah Benson investiga por su cuenta y se pasea con precaución por el Spanish Harlem, donde termina en una tienda de hierbas y pócimas de brujería como testigo de un ritual de vudú.

Shirley MacLaine con sus dos hijos en La posesión de Joel Delaney. El chico lo pasó muy mal durante el rodaje por una escena violenta y desagradable al final de la película donde tiene que desnudarse, un momento que le ha perseguido toda su vida y le dejó traumatizado.

La posesión de Joel Delaney se parece demasiado a El exorcista, aunque no es su culpa porque llegó antes, pero para Shirley MacLaine fue una maldición. Una de las razones por las que fue descartada tan rápido como posible Chris MacNeil fue que había estado ya en una historia similar y los productores querían sorprender con un casting original. Jack Nicholson también fue eliminado para el padre Karras porque su rostro demoniaco era demasiado evidente. Marlon Brando fue descartado para cualquier papel porque William Friedkin no quería que la película se convirtiera en “una película de Brando”. Por ejemplo, Max Von Sydow se quedó de piedra cuando una vez leído el guion le dijeron que le querían para ser el anciano y cansado padre Lankester Merrin. El actor sueco tenía 44 años.

Es normal que Shirley MacLaine se sintiera desolada. El exorcista se estrenó el 26 de diciembre de 1973. Como cuenta Peter Biskind en la fascinante Moteros tranquilos, toros salvajes, Ellen Burstyn estaba en la cocina de su casa, viendo la televisión y en la pantalla se veía a “un montón de gente en Montreal haciendo cola a las cuatro de la mañana, esperando que abriera el cine, y la temperatura era de unos cinco grados bajo cero. Y yo pensé: ¿Cómo puede tener ese tirón una película antes de que se estrene? No me lo podía creer”.

Biskind lo explica muy bien cuando dice que “El exorcista era un plato fuerte. La gente sufría colapsos, se desmayaba y se cuenta que hubo varios ataques de histeria (…) Los espectadores convencidos de que sus seres queridos estaban poseídos por el demonio bombardeaban a la Iglesia Católica con peticiones de exorcismos”. La posesión de Joel Delaney no tuvo ningún éxito, aunque todavía hoy se recuerda como una de las primeras en tratar el tema de la posesión diabólica.

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