Russell Crowe, una «bestia» con mucha clase

25 de marzo de 2001. 73 edición de los Oscar. Un sorprendido Russell Crowe sube al escenario para recoger el premio al mejor actor por su interpretación en Gladiator, película que además se llevaría el Oscar principal (pero no en la categoría de dirección para Ridley Scott, en una de las grandes injusticias en la historia de los galardones). Lo cierto es que Russell Crowe, de 36 años, partía con más ventajas esa noche que los otros nominados (Javier Bardem, Tom Hanks, Ed Harris y Geoffrey Rush) y con un precedente infalible: en la prestigiosa lista de triunfadores, Gladiator se iba a convertir en el segundo peplum en ganar el Oscar a la mejor película después de Ben-Hur (1959), la mítica producción por la que Charlton Heston ganó también el premio de interpretación. Además, Russell Crowe era el actor del momento, prueba es que encadenó tres candidaturas consecutivas (por El dilema, Gladiator y Una mente maravillosa).

25 años después, Crowe sigue siendo un camaleón de primera, una fuerza de la naturaleza y un actor imponente que, como se decía de Humphrey Bogart y Edward G. Robinson en la época dorada de Hollywood, cuanto le hace falta para dominar una escena se reduce a estar en ella. Un actor que vale para todo. En el cine épico es el rey por su presencia dominante y su fuerza (Master and Commander, Robin Hood, Los Miserables, Noé). Encaja en el western (El tren de las 3:10) y en la aventura (Prueba de vida), en el thriller oscuro con aristas (Red de mentiras, La sombra del poder) y en la comedia luminosa (Un buen año), en el cine negro (L.A. Confidential, American Gangster) y en la comedia de acción (Dos buenos tipos), en el terror (El exorcista del Papa) y en el cine de superhéroes (El hombre de acero, Thor: Love and Thunder, Kraven The Hunter) y hasta como amenazante y despiadado villano que te deja noqueado (Salvaje).

Ahora, Russell Crowe llega a los cines con un nuevo desafío. Beast-La bestia es un drama ambientado en los combates de artes marciales mixtas. Como ya demostró en Cinderella Man (2005) el actor también se mueve muy bien en el cuadrilátero, aunque ahora ya no está dentro de él. En la película que se estrena interpreta al entrenador del protagonista (Daniel MacPherson), una leyenda de las artes marciales mixtas que debe volver a las peleas para salvar a su hermano en peligro. 

Como dice el director de Beast-La bestia, el australiano Tyler Atkins, “Russell simplemente se transforma. Es un maestro del oficio: todo lo que hace está bien. Fue una experiencia increíble”.

Crowe en productor de la película y guionista, así que este proyecto significa mucho para él. El protagonista, Daniel MacPherson, por ejemplo, es su amigo y ya habían coincidido en dos ocasiones anteriores, una de ellas en Poker Face (2022), tercer largometraje como director de Russell.

MacPherson es de Australia, como Crowe y, como ocurrió con Charlton Heston en el estreno de El mayor espectáculo del mundo (1952), cuando una señora preguntó que cómo habían conseguido que un director de circo real protagonizara la película, también a él le confundieron con un luchador de artes marciales mixtas real. Trabajé muy duro para conseguirlo. Uno de los mejores cumplidos que recibí en una de las primeras proyecciones fue: ¿cómo encontraste a un luchador y le enseñaste a actuar? No era un luchador y desde luego no tenía ese aspecto cuando me llegó el guion”. MacPherson cuenta que recibió el proyecto en 2022, y entonces empezó a entrenar y pelear. “Nunca había entrenado antes, venía de un entorno deportivo, pero no de combates. Así que, cuando digo que empecé desde el principio, es literal. Lo primero que hice fue buscar un entrenador de boxeo. Le dije: «Oye, tío, necesito que me enseñes a golpear.» Y ahí fue donde empezamos”. Como asegura un miembro del equipo, Daniel «sinceramente se jugó el tipo, se entregó totalmente en los combates».

Tyler Atkins también se preparó estudiando a los luchadores, comprendiendo que las artes marciales son como una forma de meditación. “Es disciplina, repetición, control…, dominar algo con el tiempo. También descubrí que muchos boxeadores provienen de entornos traumáticos, y el deporte se convierte en una especie de vía de escape, casi como una iglesia para ellos. Fuera del ring, suelen ser personas increíblemente humildes y gentiles, pero dentro de él, son letales. Quería explorar esa dualidad: el instinto asesino frente al lado calmado y meditativo. Ese equilibrio está en la película, y también se refleja en la banda sonora. Mezclamos elementos primitivos y percusivos con tonos más suaves y emocionales. La vida es cuestión de equilibrio, y eso es lo que quería que la película proyectara”.

Beast-La Bestia se estrena en cines el 15 de mayo.

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