“A veces me confunden con Meryl Streep, pero nunca en la noche de los Oscar” dijo en cierta ocasión Glenn Close y tiene razón. La actriz nacida en Connecticut en 1947 ha sido nominada en ocho ocasiones, cuatro como protagonista y cuatro como secundaria. Nunca lo ha ganado, así que tiene el récord de ser la actriz más veces candidata y nunca premiada. En actores lo tiene Peter O’Toole con también ocho nominaciones, aunque a él le dieron el Honorífico en 2002.

Estaba claro que Glenn se merecía uno de honor, aunque nos hubiéramos alegrado más si lo hubiese ganado en competición por algunas de sus increíbles interpretaciones, desde la tremenda Alex Forrest de Atracción fatal (1987) a la marquesa de Merteuil de Las amistades peligrosas (1988). “En el fondo, nunca he comprendido cómo se pueden comparar y medir las interpretaciones. Recuerdo aquel año en que Gwyneth Paltrow ganó, en lugar de aquella actriz increíble que aparecía en Central Station (Fernanda Montenegro). Me pareció que no tenía sentido”, declaró la actriz en una entrevista al programa Popcorn de ABC News. «Creo que al final, quien gana o no tiene mucho que ver con cómo han ido las cosas, ya me entiendes. Si ha tenido el empuje necesario o lo que sea, si se ha invertido el dinero suficiente en publicidad para poner la película a la vista de todo el mundo. Hay que tomárselo con filosofía, incluso cuando te molesta», añadió.

La última nominación que recibió la actriz fue por su interpretación de la abuela de la familia protagonista de Hillbilly, una elegía rural (2020). La ceremonia se celebró en plena pandemia y ahí la actriz estuvo muy graciosa. En ese caso, Glenn esperaba sinceramente que no fuera el año en que finalmente recibiera el Oscar, porque no iba a poder celebrarlo como le gustaría. “Sería una pena, porque no podría celebrarlo con todo el mundo en la misma habitación. Sería toda una ironía, pero así es la vida».
El otro Oscar de honor de 2027 es igual de merecido. Que el Oscar a la mejor película no coincida con el premio a su director no deja de ser sorprendente. ¿La mejor película del año no la ha dirigido el mejor director del año? No es lo habitual, pero pasa. En sus casi 100 años de historia de los premios de la Academia de Hollywood, esta aparente anomalía se ha dado en casi 30 ocasiones. Las más escandalosas, cuando ganó Rebeca (1940) y no su director Alfred Hitchcock, el año de El mayor espectáculo del mundo (1952) pero Cecil B. DeMille sin premio, y el de Gladiator (2000), con Ridley Scott de vacío.

Los dos primeros nunca ganaron el Oscar al mejor director y el tercero tampoco, pese a sus tres nominaciones en ese apartado (por Thelma & Louise, Gladiator y Black Hawk Derribado). Él nunca se quejó porque miraba a su alrededor y veía casos peores: Argo (2012) mejor película y su director Ben Affleck ni siquiera nominado.
El año de Thelma & Louise (1992) se lo llevó Jonathan Demme por El silencio de los corderos. Nada que objetar. El de Gladiator se enfrentaba con un poderoso Steven Soderbergh, pues estaba nominado por partida doble, Erin Brockovich y Traffic, y lo ganó por la segunda. Y el de Black Hawk derribado (2002) poco pudo hacer pues la película no estaba nominada al premio principal y tenía enfrente a cuatro auténticos pesos pesados: Ron Howard, David Lynch, Robert Altman y Peter Jackson. Ganó el primero de ellos.

“Siempre estoy interesado en probar cosas nuevas que no se han hecho antes, por lo que no veo la hora de poder probar mi suerte con un musical, un western y una de piratas”, dijo en cierta ocasión el cineasta que presume de que “nada me estresa en este mundo. 4.000 anuncios, 30 películas y 200 producciones. Sé darle a la pelota me la tiren por donde me la tiren”, ha dicho el director.
La ceremonia de entrega de los Oscar de honor, -que también recibirá el animador de Disney, el primero negro, Floyd Norman-, se celebrará el 15 de noviembre de 2026, en el Ray Dolby Ballroom de Ovation Hollywood, con motivo de la exclusiva 17ª edición de los Governors Awards.
Las productoras Christine Vachon y Pamela Koffler, referentes del cine independiente, recibirán el Premio Conmemorativo Irving G. Thalberg.

