La icónica canción Porque te vas, interpretada por Jeanette, volverá a sonar en el Festival de Cannes tres años después de acompañar el homenaje al cineasta Carlos Saura en la gala de apertura del certamen, celebrada pocos meses después del fallecimiento del cineasta. En esta ocasión lo hará con motivo de la proyección de la versión restaurada en 4K de Cría cuervos (1976), impulsada por Video Mercury Films en colaboración con FlixOlé, que se presentará en el festival francés como uno de los grandes títulos recuperados del cine europeo.

La película formará parte de Cinéma de la Plage, dentro de Cannes Classics, sección dedicada a la recuperación y puesta en valor del patrimonio cinematográfico. Su inclusión coincide con el 50 aniversario del estreno del filme y refuerza el reconocimiento internacional de una obra considerada unánimemente como uno de los hitos del cine español. No en vano, Cría cuervos obtuvo el Premio Especial del Jurado en Cannes en 1976 —ex aequo con La marquesa de O, de Éric Rohmer— y logró, además, nominaciones a Mejor Película Extranjera tanto en los Globos de Oro como en los Premios César.

En el marco de sus labores de conservación y difusión del patrimonio audiovisual español, Video Mercury Films y FlixOlé estarán de nuevo en La Croisette con una versión remasterizada de imagen y sonido del negativo original de 35mm, logrando como resultado la inédita versión de la cinta que se estrenará en clave mundial en Cannes. Por su sección dedicada a la historia del cine han pasado también otros títulos españoles como Tasio (Montxo Armendáriz, 1984), El camino (Ana Mariscal, 1963) y Carmen (Carlos Saura, 1983); esta última, también presentada anteriormente por distribuidora y plataforma en el encuentro internacional.
En la première de Cría cuervos participarán la cantante Jeanette, quien puso voz al tema musical compuesto por José Luis Perales, Porque te vas, popularizado mundialmente en la película de Carlos Saura. La acompañarán en el acto los hijos del director, Anna y Antonio Saura.

Símbolo de una España en Transición
Rodada en el verano de 1975, Cría cuervos se erige como testimonio de su tiempo. La película capta el clima de descomposición de los últimos meses del franquismo a través de una historia íntima que funciona como metáfora de un país en crisis. Producida por Elías Querejeta, con fotografía de Teo Escamilla y montaje de Pablo G. Amo, la cinta cierra la etapa de Saura donde la memoria silenciada y las secuelas de la Guerra Civil pululan crípticamente en sus largometrajes.
El filme narra la historia de Ana (Ana Torrent), una niña marcada por la muerte de su padre (Héctor Alterio), y por el recuerdo de su madre fallecida (Geraldine Chaplin). En ese entorno, dominado por el silencio, la ausencia y la contención emocional, la protagonista construye su propio mundo adulto, desdibujando los límites entre realidad e imaginación. Tanto es así que la pequeña cree tener el poder para decidir sobre la vida y la muerte.

Feroz y sutil a partes iguales, Cría cuervos articula una crítica a los estamentos represivos del franquismo a través de varias capas simbólicas. La herencia de la violencia entre generaciones —que da sentido al propio título, tomado del refranero español— se manifiesta tanto en el legado material del padre como en los impulsos de la niña. La figura paterna, militar autoritario, encarna el inmovilismo del régimen, mientras que su velatorio evoca el funeral de Estado que meses después marcaría el final de una era. A ello se suma el retrato de la hipocresía en el seno matrimonial, donde las mujeres ven relegadas sus aspiraciones en favor de un modelo social asfixiante.
Sobre el personaje de Ana Torrent recae, precisamente, la tensión entre ese mundo opresivo y la posibilidad de cambio. Su mirada —a la vez inocente y perturbadora— introduce una grieta en ese universo cerrado, anticipando la llegada de la Transición española.

Legado que ‘no se va’
A la velada crítica se suma el cuidado lenguaje cinematográfico del que se valió Saura para construir un relato mediante flashbacks y saltos temporales que conectan distintas etapas de la vida de la protagonista, con Geraldine Chaplin ejerciendo también de Ana en su versión adulta. Por su parte, la cámara recorre los espacios domésticos con sobriedad, mientras que el uso de la luz refuerza el contraste entre personajes —con tonos más oscuros asociados a la figura paterna—. Todo ello se completa con la presencia del tema ‘Porque te vas’ en la banda sonora, convertida en un símbolo de evasión y melancolía.
La película no estuvo exenta de roces con el ala conservadora y militar del régimen. Sin embargo, los cambios políticos y sociales que atravesaban a un país cuyo discurso se abría al aperturismo favorecieron que el largometraje lograse sortear una censura todavía muy presente.
A medio siglo de su estreno, Cría cuervos mantiene intacta su capacidad de evocación y análisis. Su éxito en taquilla —con más de 1,2 millones de espectadores— y su repercusión internacional la consolidaron como una de las obras más influyentes del cine español contemporáneo. Su regreso a Cannes en versión restaurada en 4K permite redescubrirla en condiciones óptimas y reivindicar su vigencia como retrato de una sociedad en transformación, así como su lugar esencial en la historia del cine europeo.

