Hay quien asegura con muy mala idea que el batacazo en taquilla que se ha pegado Una noche al año (One Night Only) ha provocado que el nombre de Callum Turner desaparezca de la lista de candidatos para ser James Bond. Puestos a buscar culpables, que el actor esté en la soporífera Rose of Nevada (estreno en Filmin) sería una razón con mucho más peso que la comedia con Monica Barbaro.

Cuando Stanley Kubrick preparaba Eyes Wide Shut (1999), tenía claro que quería a una pareja real para interpretar al matrimonio protagonista. Kim Basinger y Alec Baldwin fueron una opción, pero se terminó decidiendo por Tom Cruise y Nikole Kidman. El rodaje se cargó su matrimonio. No ha pasado eso con Javier Bardem y Penélope Cruz, juntos en Búnker tras Jamón Jamón (1992), Vicky Cristina Barcelona (2008), Loving Pablo (2017) y Todos lo saben (2018) (también están los dos en Carne trémula, de 1997, y El consejero, de 2013, pero no compartieron pantalla).

Búnker es la tercera película del cineasta francés Florian Zeller, autor de El padre (2020) y El hijo (2022), ambas basadas en obras teatrales suyas, y cuenta la historia de un premiado arquitecto que acepta un proyecto moralmente ambiguo —construir un búnker de supervivencia para un multimillonario tecnológico— y de su esposa, que empieza a cuestionar su relación tras 17 años juntos. Según la nota de prensa de la película, “es un thriller dramático que examina los desafíos emocionales y morales a los que se enfrenta una pareja ante las inquietudes de un mundo cada vez más incierto que comienzan a transformar su matrimonio, explorando los miedos, las dudas y los dilemas éticos que definen nuestra época”. Exactamente como Eyes Wide Shut.

Muchos hablan estos días de Tom Cruise y de la posibilidad de que gane el Oscar por su interpretación de un multimillonario que pretende salvar el mundo en la esperadísima Digger, lo nuevo de Alejandro G. Iñárritu. Si eso ocurre, ganaría el premio en competición justo un año después de recibir uno honorífico por toda su carrera, exactamente los mismo que le pasó a Paul Newman, que le dieron el Oscar especial y al año siguiente lo ganó por El color del dinero (1986), coprotagonizada precisamente por Cruise como alumno aventajado del maestro Eddie Felson. Newman ganaba por fin el premio tras seis nominaciones. Cruise solo lleva tres, dos como protagonista y una como secundario.

