2026, una Odisea no en el espacio, en la Tierra

“Más estrellas que en el firmamento” era el famoso lema de la Metro Goldwyn Mayer. También podía serlo de otro estudio de la era clásica de Hollywood que, a diferencia de MGM, ha sobrevivido a nuestros días en plena forma. Universal presenta La Odisea y efectivamente, entre Londres y París, donde se celebraron las premieres de la superproducción que adapta la epopeya mítica de Homero se juntaron “Más estrellas que en el firmamento”.

Matt Damon con su esposa e hijas

Te giras un poco y aparece el protagonista, Matt Damon (Boston. 1970), acompañado de su mujer, la argentina Luciana, y sus cuatro hijas. El actor pasó un verano sus vacaciones en Jávea, el pueblo de Alicante donde se casó su cuñado. Damon estuvo en la boda y revolucionó la tranquila comarca de la costa mediterránea. Matt cae muy bien, en Jávea, en Hollywood y en todas partes. Christopher Nolan lo sabe y por eso tenía claro que era su Odiseo. “Matt aporta una gran dosis de energía positiva a todo lo que hace. No me era posible pensar en la película sin él”.

Esta es la tercera vez que trabajan juntos director y actor, pero este es el “papel de su vida”, según nos confiesa. Matt sonríe y explica: “siempre estoy dispuesto a trabajar con Chris, y cuando este me llamó para saber si estaría disponible, contesté que sí sin preguntar de qué proyecto se trataba. Me dijo si no quería que me explicase de qué iba; dije que sí, claro. Contestó con dos palabras: La Odisea”. El papel de su vida y el rodaje de su vida, por lo menos el más exigente, y hablamos de un actor que ha estado en las películas de Jason Bourne y en Salvar al soldado Ryan (1998). “En nuestra primera reunión, Chris ya me dijo que iba a ser duro. Le contesté que ya lo sabía, pero insistió en que iba a ser muy duro. Desde el principio, no solo me preocupé por cómo quería que fuera mi aspecto, sino también para estar realmente en forma. Cuidé mi alimentación y descansé siempre que pude durante el rodaje para prevenir cualquier lesión que podría hacernos perder días de rodaje”.

Matt Damon con Anne Hathaway y Tom Holland, su mujer e hijo en la película.

Considerado «El hombre más sexy del mundo» por la revista People en 2007 y sucesor de Alain Delon como Tom Ripley, Damon se pone serio para recapacitar sobre su carrera y el tipo de cine que representa La odisea. “Tengo la sensación de que todo lo que hice antes me ha llevado a esta película. Nunca había rodado algo a semejante escala, tampoco algo tan ambicioso. No sé cuánto tiempo podremos seguir haciendo este tipo de cine, pero puedo decir que me persiguió una sensación de nostalgia durante todo el rodaje”.

El actor con una de sus hijas

Estas palabras de Matt Damon me recuerdan a algo que dijo hace poco Sam Mendes: “El hecho de ir al cine lleva consigo la adopción de un compromiso. Y ver una película antes era algo tan especial que te acompañaba toda la vida. Recuerdo no solo las películas que vi cuando tenía 15 años, sino cómo las vi y con quien las vi”. A lo mejor La Odisea pertenece a ese tipo de cine, el de antes, el que recuerda Matt con nostalgia, el que entraba en tu vida para que recordases siempre cuándo, dónde y con quién viste esa película determinada.

Yo recuerdo perfectamente dónde, cuándo y con quién vi El placer de los extraños (1990), El silencio de los corderos (1991) o Seven (1995). “Las películas antiguas nos remontan a los tiempos cuando la idea de aventura tenía todavía un significado” escribió en cierta ocasión el autor Ethan Mordden. Exactamente hablamos de eso.

La Odisea va a ser un pelotazo mundial importante y Matt Damon se lo va a pasar muy bien viendo el espectáculo. “Prefiero siempre la taquilla a los premios. Porque quiere decir que el filme tiene un impacto real. Que esa historia, que esos personajes significan algo de verdad para el público. Estás medio año de tu vida con una historia porque a ti te ha dicho algo, y quieres que el público sienta lo mismo. No te imaginas el mal cuerpo que se te queda cuando haces algo que no ve nadie”.

El rodaje de La Odisea ha durado exactamente medio año. 91 días repartidos en seis meses.

Fuera de La Odisea, la pregunta más necesaria para hacerle a Matt Damon es cuándo se pondrá en marcha la nueva adaptación de Testigo de cargo, relato y obra teatral de Agatha Christie que piensa producir con su mejor amigo Ben Affleck como director y protagonista.

Anne Hathaway

La llegada de Anne Hathaway (Nueva York. 1972) al fondo de la alfombra recuerda a la de las grandes estrellas del Hollywood clásico. Anne está embarazada de su tercer hijo, todos de su relación con el actor Adam Shulman. En La odisea es Penélope, la reina y esposa cuya elegancia esconde una personalidad de acero y una furia contenida mientras espera el regreso de Odiseo.

Para la actriz también es la tercera vez con Nolan. Una de ellas, cambió su carrera. Fue cuando buscó desesperadamente el papel de Catwoman / Selina Kyle en El caballero oscuro: La leyenda renace (The Dark Knight Rises) (2012). Anne quería estar en esa película y quería ese cautivador personaje que ya había interpretado una mujer que era todo un referente para ella: Michelle Pfeiffer. Aunque no lo tenía fácil porque según informó The Telegraph, Nolan pensaba en Cher como primera opción porque su idea inicial era retratarla como una vampira decadente, todo lo contrario a lo que habíamos visto con Pfeiffer y Halle Berry.

Las cuatro estrellas de La Odisea: Lupita Nyong’o, Anne Hathaway, Zendaya y Charlize Theron

Ahora, la actriz reconoce que no podía rechazar esta tercera vez con Nolan. “Cuando Chris me habló de la idea, me puse muy nerviosa porque soy una enamorada de la mitología griega desde los 13 años. Siempre que puedo, veo programas y leo libros en torno a ese tema. La Odisea ocupa un lugar muy especial en mi corazón. Creo que es uno de los mejores relatos jamás contado por los seres humanos, una mezcla de filosofía y mito, de emoción, lógica e imaginación visionaria. Cuando Chris me dijo que quería contar esta historia, pensé que no había mejor material para una película. Llevo años imaginando la historia, pero la Penélope que describe Chris supera mi imaginación”.

Tom Holland saluda a Lupita Nyong’o

Se oyen gritos, murmullos y voces. Está llegando Tom Holland (Londres. 1996), o Telémaco, el hijo de Odiseo y Penélope o de Anne y Matt en la película. Tom es un poco nuestro, español, porque lo descubrió J.A. Bayona. En Lo imposible (2012) buscaba a su madre. Ahora busca a su padre. El actor sabía lo que significaba rodar una película con Christopher Nolan gracias a George Cottle, coordinador de especialistas de la saga Spider-Man, que lleva trabajando con el cineasta desde Batman Begins (2005). “Hace diez años que George me habla de las maravillas de un rodaje con Chris, y siempre me pregunté por qué era diferente. Pero no se entiende hasta que se vive. Recuerdo mi primer día en Marruecos, la envergadura y la magnitud eran abrumadoras. Además, para un actor, con las cámaras IMAX, es casi como volver a empezar. Hay que deshacerse de técnicas aprendidas con las cámaras digitales o de menor tamaño, y aprender a bailar con la cámara. Pero Chris y su equipo son maravillosos a la hora de darnos el tiempo necesario para ajustarnos a la cámara y a su forma de trabajo. Fue realmente gratificante”.

Robert Pattinson

Su peor pesadilla en la película tiene el rostro de Robert Pattinson (Londres. 1986), que interpreta a Antínoo, uno de los numerosos pretendientes al trono de Odiseo que se han instalado en el palacio de Ítaca aprovechando su ausencia.

También Pattinson había trabajado con Nolan, en Tenet (2020) concretamente, y el director sabía la oscuridad que podía aportar al personaje. No se equivocó. “Era un placer verle llegar cada día, y sorprendernos con el encanto, amenaza velada y crueldad del extraño y atormentado personaje”, recuerda Nolan. Pero el actor descubrió algo sorprendente en esta segunda colaboración con el cineasta. “Me pareció que Chris estaba más tranquilo que en Tenet, y eso no tiene sentido. No está conectado como los demás, debe tener la polaridad invertida. Tengo la sensación de que cada vez escoge la forma más difícil de rodar. ¿Cómo se pasa de ‘Voy a hacer una bomba nuclear” a ‘Haremos todo lo posible para crear un remolino en el mediterráneo’? ¡Es de locos!”. La sorpresa de Pattinson, que ha sido y es Batman pero no con Nolan, no acabó ahí. Parte del rodaje tuvo lugar en Favignana, Italia, y durante tres semanas fue necesario recorrer el último tramo a pie para llegar al antiguo castillo. “Rodar una película de Chris significa un recorrido a pie de 45 minutos subiendo una cuesta completamente caracterizado y con sandalias. Pero es algo muy útil porque cada miembro del equipo y del reparto pasa por lo mismo. Es una experiencia muy positiva y unificadora”.

La premiere se anima y aparece Lupita Nyong’o (Ciudad de México. 1983), una de las sorpresas de la película, más allá de la polémica que ha provocado que sea ella quien interprete a la mítica Helena de Troya, antes en el cine con los rasgos de mujeres muy diferentes a la actriz como la alemana Diane Kruger y la italiana Rossana Podestà.

Helena es la reina de Esparta y esposa de Menelao. Su ambigua relación con Paris, un joven cautivado por su legendaria belleza que decidió raptarla, es la chispa que provoca la Guerra de Troya. Representar en pantalla y a lo grande el famoso “rostro que hizo zarpar a mil naves”, la mujer más bella del mundo según los antiguos griegos era todo un desafío. Lupita, que ganó el Oscar con su primera película, lo sabía. “Me quedé de piedra cuando me dijo de qué papel se trataba, aunque, para ser sincera, habría hecho cualquier cosa en la película para Christopher Nolan si me lo hubiera pedido”.

Pero el reto era doble porque la actriz también encarna a Clitemnestra, la hermana gemela de Helena, reina de Micenas y esposa del temido y arrogante rey Agamenón (interpretado por el actor y director Benny Safdie, responsable tras las cámaras de The Smashing Machine y hermano de Josh Safdie, director de la magistral Marty Supreme). “Una cosa es trabajar una vez con Chris, y otra muy diferente trabajar dos veces con él en la misma película. Pero me interesó mucho interpretar a dos hermanas gemelas y buscar matices diferentes para cada una”, nos aclara Lupita, que ahora se prepara para acompañar a Jared Leto en Lunik Heist, una extraña historia ambientada en plena Guerra Fría con varios oficiales de inteligencia estadounidenses en una operación para recuperar una nave espacial soviética en Ciudad de México.

Charlize Theron saluda a Zendaya

Lupita causa estragos entre el público con su aparición, pero nada como la siguiente invitada. En La odisea es la deslumbrante ninfa Calipso, hija del viejo dios Atlas en la mitología griega, que reina en la isla de Ogigia y que recibe a Odiseo cuando este se pierde durante su viaje de regreso. Como es lógico, el protagonista se quedará una temporada en ese lugar mágico. Calipso es Charlize Theron (Sudáfrica. 1975).

Charlize se encuentra con Matt

En la versión de 1954 con Kirk Douglas en el papel principal, este personaje lo interpretó Silvana Mangano, la fascinante actriz italiana, casada con el productor Dino De Laurentiis. En esa película de Mario Camerini (cuyo rodaje se convirtió en el tema de una novela El desprecio, de Alberto Moravia, a su vez la base de la película de Jean-Luc Godard con Jack Palance, Brigitte Bardot y Fritz Lang, este último como un cineasta alemán de los años veinte, personaje creado a partir de G. W. Pabst, el director elegido inicialmente para dirigir el Ulises de Kirk Douglas) Mangano también era Penélope, una decisión, la misma actriz para las dos mujeres en la vida de Odiseo, que Nolan ni se planteó.

“Durante siglos, Calipso ha sido tachada de malvada o de figura trágica. Yo la veo en todo esto y en nada de esto. Para mí representó una oportunidad para hacer algo que no suele llamar a mi puerta porque Calipso es un poco de todo, y eso es lo maravilloso. Es una diosa, pero anhela conectar con alguien. También me interesó estudiar a un ser con sus poderes, pero que tampoco puede hacer gran cosa con ellos”, aclara la actriz.

Calipso es una diosa y si ahora hay una diosa del cine, por lo menos durante este 2026, esa es Zendaya (California. 1996), protagonista de tres de las películas más esperadas del año. Una es La odisea, donde interpreta a Atenea, en la mitología griega la hija de Zeus y diosa de los oficios, de la guerra y de la sabiduría. Después del saqueo de Troya, visita regularmente a Odiseo recordándole quién es, lo que hizo y adónde debe ir.

Zendaya tiene muchas razones para estar ilusionada con esta película. Una de ellas es Tom Holland. La actriz reconoce su entusiasmo cuando supo que su pareja interpretaría a Telémaco. “Recuerdo cuando llamaron a Tom, fue una enorme alegría, pero no se me ocurrió que ambos pudiéramos ser parte de esto. Estaba muy ilusionada por él. Cuando llegó a casa y me dijo que Chris quería contactar conmigo, me quedé helada. Era como haber ganado la lotería”. Zendaya todavía recuerda los primeros días de rodaje recreando el saqueo de Troya en un gigantesco decorado inmersivo instalado en Marruecos. “Estaba muy nerviosa. Me limitaré a decir que había mucha intensidad. Luego está el mundo que Chris crea para que interpretemos. Decorados enormes pero muy detallados, como los trajes, los objetos. No fue difícil meterme en el papel porque tuve la impresión de estar en Troya. Era muy emocionante, como estar en un sueño. Hacía frío y llovía, pero creo que la adrenalina me impedía darme cuenta. Todos me preguntaban si quería una chaqueta, pero no sentía el frío”.

Las mujeres de La Odisea, de izquierda a derecha: Charlize Theron, Zendaya, Anne Hathaway, Lupita Nyong’o, Samantha Morton y Mia Goth

Aunque no es de las más conocidas del reparto, la aparición de la gran Samantha Morton (Inglaterra. 1977) causa un gran revuelo. La actriz luce un look espectacular y está radiante. Alguien a mi lado confiesa no conocerla y le explico que ha estado dos veces nominada al Oscar, como protagonista por En América (2003) y como secundaria por Acordes y desacuerdos (1999), pero que quizá la localice más por el personaje clave de Agatha en Minority Report (2002).

Samantha Morton

Samantha es una de las grandes y en La odisea es Circe, una hechicera que vive en la más absoluta soledad en la isla de Eea. La actriz describe emocionada la oportunidad de trabajar con Nolan como un “renacer” que volvió a conectarla con el cine. “Llevo muchos años trabajando, desde que tenía unos doce años. En muchos casos, los directores actuales esperan que aparezcas y hagas lo tuyo, punto. Pero me parece maravilloso que alguien te pida mucho y no dude en dirigirte, en colaborar contigo, en crear contigo para conseguir algo mejor. Que te dirijan y acabar siendo mejor de lo que te creías capaz es maravilloso. Fue refrescante trabajar con Chris y ver a un verdadero genio del oficio sin que por eso dejara de ser un caballero respetuoso, servicial y educado”.

Justine Maurer y John Leguizamo, marido y mujer

Detrás aparece John Leguizamo (Colombia. 1960), que le suena a todo el mundo porque es un actor de reparto de toda la vida y muy socorrido, además de todo un referente para la comunidad latina en Hollywood gracias a sus espectáculos Freak y Latin History for Morons, entre otros, que le han valido el Emmy y el Tony.

John Leguizamo caracterizado

En La odisea es Eumeo, el leal y locuaz pastor que cuida fielmente a Penélope y a Telémaco durante la larga ausencia del rey. Leguizamo, que viajó con su familia de Colombia a Estados Unidos cuando apenas tenía tres años, se lo toma con humor, pero la verdad es que al principio no entendía nada. “Cuando me enteré de que era La odisea me pregunté seriamente a quién iba a interpretar”. Nolan le dijo que encarnaría al personaje más leal de la literatura occidental. “¿Cómo iba a resistirme?”, ríe el actor, que aparece visiblemente envejecido, con arrugas en el cuello, pelo decolorado, frito más bien, piel estirada y ciego, con varias lentillas para crear la ilusión de que Eumeo tiene cataratas. “La verdad, era muy realista y desconcertante. Me preguntaba si tendría ese aspecto de mayor”.

Eliott Page

Mucha expectación levanta la llegada de Eliott Page (Canadá. 1987), que interpreta a Sinon, un guerrero griego y primo de Odiseo, que tuvo un papel clave en la caída de Troya, aunque no aparece en la Odisea de Homero. En 2010, Eliott se convirtió en la cuarta persona más joven en recibir una nominación al Oscar a la mejor actriz principal (con 20 años y 335 días por Juno). El 1 de diciembre de 2020, Page apareció en las redes sociales como un hombre trans revelando su nuevo nombre, Elliot Page, en lugar del anterior Ellen Page.

Charlize Theron

Eliott estuvo en los primeros días de rodaje, febrero de 2025 en Marruecos, y fue testigo del impresionante decorado de Troya que ocupaba más de diez mil metros cuadrados y era lo bastante amplio como para que cupieran 2.000 figurantes y más de 60 estructuras, entre otras el templo dedicado a Atenea, el mayor edificio de todos, con 15 metros de ancho por 26 de largo y casi 12 de alto.

También estaba el Caballo de Troya y Nolan sabía exactamente cómo lo quería porque empezó a pensar en él en 2003, cuando estuvo ligado brevemente a la película Troya, con Sean Bean como Odiseo, un personaje secundario en la trama frente al protagonismo de Brad Pitt (Aquiles), Orlando Bloom (Paris) y Eric Bana (Héctor). La historia de cómo Nolan salió de Troya y terminó donde terminó es digna de ser contada. El cineasta fue contratado originalmente para dirigir la gran producción, pero fue sustituido por el alemán Wolfgang Petersen, en ese momento con mucha mayor fuerza que él dentro de la industria. Petersen se posicionó con Troya cuando su proyecto de dirigir Batman contra Superman se fue al traste. Nolan fue despedido y le ofrecieron en su lugar Batman Begins (2005) como «premio de consolación». Petersen confesaría más tarde que le habían ofrecido dirigir Gladiator (2000), proyecto que rechazó. Su arrepentimiento por esta decisión fue, en parte, la razón por la que accedió a dirigir Troya.

Volviendo al famoso caballo, se construyeron varios, cada uno de una altura de diez metros. “Lo bastante grande como para meter suficientes hombres, pero sobre todo que no tuviera ruedas. Quería que lo arrastraran por la playa y la llanura de Troya, que fuera costoso llevarlo hasta la ciudad, me parecía que infundiría más credibilidad a la astucia”.

Y luego está el Cíclope. Es muy probable que ningún efecto tradicional resuma mejor que este el enfoque de Nolan a la hora de hacer cine: dar vida a un gigante que cuida de sus ovejas y vive en una enorme cueva.

Para que Cíclope fuera único y creíble, era necesaria la colaboración de varios departamentos. Pero el alma se debe a Bill Irwin, el actor, coreógrafo, cómico y payaso premiado por los Tony, que ya había trabajado con Christopher Nolan en Interstellar.

“Para mí, el Cíclope supuso el mismo desafío que el Batmobile en Batman Begins. ¿Cómo hacer creíble algo tan fantástico? Pero tenía la ventaja de la experiencia adquirida con diversas técnicas, como efectos visuales, efectos prácticos, trucos, decorados naturales, construcciones y muchas más. Lo necesitamos todo para esta película, y especialmente para el Cíclope. Todos los trucos del oficio”, comenta emocionado Nolan. Todos los trucos que hacen posible la magia del cine para una película que nace con la idea de convertirse en un clásico.

En un momento del musical Nine (2009), una de las películas más subvaloradas de los últimos tiempos, Guido Contini (Daniel Day-Lewis), el director en crisis que rueda su nuevo proyecto en los Estudios de Cinecittà, en Roma, reflexiona sobre el arte de hacer cine y dice: Matas tu película varias veces, sobre todo cuando hablas de ella. Una película es un sueño, la matas cuando la escribes y la matas con la cámara. La película cobra vida por un instante cuando tus actores le insuflan vida, pero luego vuelve a morir, enterrada entre las latas. Misteriosamente, en ocasiones, en la sala de montaje ocurre un milagro cuando colocas una imagen junto a la otra. Finalmente, cuando el público se sienta en la oscuridad, si tienes suerte, mucha suerte, el sueño recupera tímidamente la vida”.

Todo el equipo de la película

Ojalá que La odisea de Nolan recupere la vida en las salas de cine y se convierta en uno de los acontecimientos cinematográficos del año.

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